Para muchos departamentos IT, agosto representa una oportunidad poco habitual: las reuniones disminuyen, los proyectos se ralentizan y, por unas semanas, es posible levantar la vista del día a día para centrarse en la estrategia.

Sin embargo, cuando llega septiembre, el ritmo vuelve a acelerarse. Nuevos proyectos, presupuestos, cierres anuales y objetivos de negocio convierten el último trimestre en uno de los periodos más exigentes del año.

Por eso, los CIO que llegan mejor preparados no son necesariamente los que más trabajan durante el verano, sino aquellos que aprovechan estos meses para revisar las decisiones clave que marcarán la recta final del año.

Estas son cinco áreas que merece la pena analizar antes de comenzar el último trimestre.

1. ¿Está preparada tu organización para ofrecer una mejor experiencia al empleado?

La experiencia digital del empleado se ha convertido en un factor estratégico para el negocio. Cuando los usuarios encuentran dificultades para acceder a aplicaciones, resolver incidencias o solicitar servicios internos, la productividad se resiente y la percepción del departamento IT también.

Antes de septiembre, es recomendable revisar aspectos como:

  • Tiempos de resolución de incidencias.
  • Volumen de solicitudes recurrentes.
  • Nivel de satisfacción de los usuarios.
  • Uso de portales de autoservicio.
  • Calidad y actualización de la base de conocimiento.

Pequeñas mejoras en estos ámbitos pueden generar un impacto significativo tanto en la eficiencia de la organización como en la satisfacción de los empleados.

2. ¿Qué procesos siguen dependiendo demasiado de tareas manuales?

La automatización sigue siendo una de las mayores oportunidades de mejora para los departamentos tecnológicos. Sin embargo, muchas organizaciones todavía dedican una parte importante de su tiempo a tareas administrativas, repetitivas o de bajo valor añadido.

El verano es un buen momento para identificar:

  • Procesos de aprobación que generan cuellos de botella.
  • Gestión manual de tickets.
  • Tareas repetitivas de soporte.
  • Flujos de escalado poco eficientes.
  • Actividades que consumen recursos sin aportar valor estratégico.

Cada proceso automatizado supone más tiempo disponible para proyectos de transformación e innovación.

3. ¿Tienes visibilidad real sobre los servicios que presta IT?

Tomar decisiones estratégicas requiere información fiable. A menudo, los CIO cuentan con datos dispersos entre diferentes herramientas, hojas de cálculo o informes departamentales que dificultan obtener una visión global de la compañía.

Antes de afrontar el último trimestre, conviene preguntarse:

  • ¿Conocemos el rendimiento real de nuestros servicios?
  • ¿Estamos cumpliendo los SLA comprometidos?
  • ¿Sabemos cuáles son las incidencias más recurrentes?
  • ¿Disponemos de métricas actualizadas para tomar decisiones?

La visibilidad operativa permite detectar riesgos, identificar oportunidades de mejora y priorizar inversiones con mayor criterio.

4. ¿Está la seguridad preparada para los retos de los próximos meses?

La seguridad ya no puede analizarse únicamente desde una perspectiva técnica. El crecimiento de las identidades digitales, el trabajo híbrido, el acceso remoto y la adopción de nuevas herramientas obligan a revisar continuamente las medidas de protección.

Algunas cuestiones que todo CIO debería revisar antes de septiembre son:

  • Estado de los accesos privilegiados.
  • Políticas de autenticación multifactor.
  • Gestión de dispositivos corporativos.
  • Accesos de terceros y proveedores.
  • Nivel de cumplimiento normativo y de seguridad.

La mejor estrategia de ciberseguridad es la que se revisa de forma continua, no únicamente cuando surge una amenaza.

5. ¿Las herramientas actuales acompañan la estrategia del negocio?

Con el paso de los años es habitual que las organizaciones acumulen soluciones tecnológicas, plataformas y aplicaciones que no siempre están alineadas con sus necesidades actuales. El resultado suele ser una mayor complejidad, costes difíciles de justificar y equipos trabajando con herramientas infrautilizadas.

Antes del último trimestre, merece la pena analizar:

  • Soluciones con baja adopción.
  • Herramientas duplicadas.
  • Procesos que requieren demasiadas plataformas.
  • Oportunidades de consolidación tecnológica.
  • Necesidades futuras del negocio.

La tecnología debe ser un facilitador del crecimiento, no una fuente adicional de complejidad. Apostar por soluciones que permitan centralizar procesos, consolidar información y reducir la dependencia de múltiples herramientas no solo simplifica la gestión diaria, sino que también proporciona una mayor visibilidad para la toma de decisiones. Cuanto más unificado esté el ecosistema tecnológico, más fácil será escalar operaciones, optimizar costes y alinear IT con los objetivos del negocio.

Una oportunidad para llegar mejor preparados a septiembre

Aunque agosto se asocie tradicionalmente a una reducción de la actividad, también puede convertirse en un momento clave para revisar prioridades y preparar la segunda mitad del año.

Evaluar la experiencia del empleado, avanzar en automatización, mejorar la visibilidad operativa, reforzar la seguridad y revisar el ecosistema tecnológico son decisiones que pueden marcar una diferencia significativa en los próximos meses.

Porque, en muchas ocasiones, las organizaciones que obtienen mejores resultados en el último trimestre no son las que reaccionan más rápido en septiembre, sino las que empiezan a prepararse durante el verano.

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Xavier Serra

Fundador y CEO de Optima Solutions desde 2006, una empresa tecnológica en España enfocada en la implementación de tecnologías para el soporte al cliente y al usuario. Cuento con más de 25 años de experiencia en el sector tecnológico. Antes de emprender, trabajé en varias consultoras tecnológicas, lo que me permitió adquirir un profundo conocimiento de los desafíos a los que se enfrentan tanto los clientes como las empresas. Aquí comparto lo que voy aprendiendo o me parece interesante sobre tecnología e Inteligencia Artificial.