Durante el verano, la actividad de muchas organizaciones cambia. Equipos con menos personal, trabajo en remoto, accesos desde ubicaciones diferentes, sustituciones temporales y proyectos pausados forman parte del día a día de agosto.
Sin embargo, cuando llega septiembre, la actividad se recupera rápidamente. Y con ella, también aumentan los riesgos asociados a la ciberseguridad. La vuelta a la rutina es un momento perfecto para revisar configuraciones, validar accesos y reforzar aquellas medidas que ayudan a proteger los sistemas y la información corporativa.
Para facilitar esta tarea, hemos preparado una checklist con algunos de los puntos clave que conviene revisar antes de afrontar el último tramo del año. Esperamos que te sirva.
1. Revisa los accesos y permisos de usuario
Las vacaciones suelen implicar cambios puntuales en los equipos: sustituciones temporales, accesos excepcionales o colaboradores que han necesitado permisos adicionales para cubrir determinadas funciones.
Por ello, es recomendable revisar:
- Usuarios activos.
- Permisos asignados.
- Accesos privilegiados.
- Cuentas temporales creadas durante el verano.
- Usuarios de proveedores externos o terceros.
Aplicar el principio de mínimo privilegio sigue siendo una de las medidas más eficaces para reducir riesgos.
2. Comprueba que la autenticación multifactor está activa
La autenticación multifactor (MFA) se ha convertido en una capa esencial de protección frente al robo de credenciales.
Antes de iniciar el nuevo curso conviene verificar:
- Que los usuarios disponen de MFA habilitado.
- Que las cuentas privilegiadas están protegidas.
- Que los métodos de autenticación siguen siendo válidos.
- Que no existen excepciones innecesarias.
Una contraseña comprometida no debería ser suficiente para acceder a los sistemas corporativos.
3. Revisa los registros y eventos de seguridad
Tras varios meses de actividad, es aconsejable realizar una revisión de logs para identificar posibles comportamientos anómalos.
Algunos aspectos especialmente relevantes son:
- Intentos de acceso fallidos.
- Conexiones desde ubicaciones inusuales.
- Escalados de privilegios.
- Actividades fuera del horario habitual.
- Eventos críticos registrados por las herramientas de seguridad.
Detectar patrones sospechosos a tiempo puede evitar incidencias mayores.
4. Verifica que los sistemas están actualizados
Los periodos vacacionales no siempre son compatibles con las tareas de mantenimiento habituales.
Por ello, septiembre es un buen momento para comprobar:
- Actualizaciones pendientes.
- Estado de los sistemas operativos.
- Versiones de aplicaciones críticas.
- Correcta aplicación de parches de seguridad.
- Equipos que no se hayan conectado durante varias semanas.
Mantener los sistemas actualizados sigue siendo una de las mejores defensas frente a amenazas conocidas.
5. Comprueba las copias de seguridad
Disponer de una copia de seguridad no garantiza que vaya a funcionar cuando realmente se necesite.
Por eso es importante verificar:
- Que las copias se están ejecutando correctamente.
- Que existen políticas de retención adecuadas.
- Que los respaldos incluyen la información crítica.
- Que los procedimientos de recuperación han sido probados.
Las copias de seguridad son una parte fundamental de cualquier estrategia de continuidad de negocio.
6. Revisa los dispositivos corporativos
El verano suele traer consigo desplazamientos y conexiones desde distintos lugares.
Antes de retomar la actividad habitual conviene comprobar:
- Estado de portátiles y dispositivos móviles.
- Equipos pendientes de actualización.
- Configuración de herramientas de seguridad.
- Inventario de dispositivos corporativos.
- Equipos que no registran actividad reciente.
Una correcta gestión de dispositivos ayuda a minimizar posibles vectores de ataque.
7. Refuerza la concienciación frente al phishing
Los ciberdelincuentes saben que la vuelta a la actividad es un momento especialmente propicio para lanzar campañas de phishing.
Correos relacionados con:
- Recursos humanos.
- Nóminas.
- Actualizaciones de herramientas.
- Mensajes corporativos.
- Facturas o pedidos pendientes.
suelen utilizarse para intentar engañar a los usuarios.
Por ello, es recomendable aprovechar septiembre para recordar las principales buenas prácticas de seguridad y reforzar la formación de los empleados.
La seguridad también se prepara para la vuelta al trabajo
La ciberseguridad no depende únicamente de la tecnología; requiere procesos adecuados, revisiones periódicas y usuarios concienciados. Dedicar unas horas a revisar accesos, actualizar sistemas, validar copias de seguridad y reforzar la formación puede marcar una gran diferencia durante los próximos meses.
En este contexto, plataformas como el software de monitorización y gestión de parches Atera ayudan a los equipos de TI a mantener una visión centralizada de su infraestructura, automatizar tareas de mantenimiento y supervisar el estado de los dispositivos, facilitando una gestión más eficiente y proactiva. Porque la mejor forma de afrontar las amenazas no es reaccionar cuando aparecen, sino asegurarse de que la organización está preparada antes de que lo hagan.
Fundador y CEO de Optima Solutions desde 2006, una empresa tecnológica en España enfocada en la implementación de tecnologías para el soporte al cliente y al usuario. Cuento con más de 25 años de experiencia en el sector tecnológico. Antes de emprender, trabajé en varias consultoras tecnológicas, lo que me permitió adquirir un profundo conocimiento de los desafíos a los que se enfrentan tanto los clientes como las empresas. Aquí comparto lo que voy aprendiendo o me parece interesante sobre tecnología e Inteligencia Artificial.

